CRÓNICA. Treintaiséis años de espera para clasificar al mundial de Rusia 2018 de la mano de Ricardo Gareca. Revista Cosa Seria te describe la emoción del 15/11/17.

Había llegado el momento de demostrar nuestra forma de jugar el fútbol, ese del que nuestros padres y abuelos alardeaban, con harta técnica y picardía a la hora de poner la pelota al piso. Esta vez el rival era Nueva Zelanda, del que ya sabíamos cómo había llegado hasta el encuentro de vuelta por el último cupo al Mundial de Rusia 2018.

Muchos no dormían pensando en que llegue ese día, la angustia era extrema, había confianza que se mezclaba con el pesimismo propio del hincha peruano. Ya la ‘película conocida’ de dominar y no concretar para finalmente nos lo ganen en una contra se podía percibir en los miedos más remotos de una afición, ávida de gloria.

Permítaseme un paréntesis a título personal en este recuento de hechos. Debo confesar que eran tal los nervios de este periodista necesitado de tranquilidad y un poquito de sensatez para tratar de apreciar objetivamente este emotivo encuentro, que el rezo de mis dos hijos menores de 4 años antes del pitazo inicial hizo posible lo que buscaba.

Eran las 21:15 horas del miércoles 15 de noviembre de 2017, un estadio Nacional de Lima lleno de personas comprometidas a dejar la garganta en el recinto deportivo más importante del país. “Ohhh, vamos peruaaanos que esta noooche tenemos que ganaaar” y el “Seeelección, esta noooche vamos a ganar, cantarééé hasta yo verte, yo verte en el mundiaaal” fueron cánticos que parecían presagiar la clasificación más importante de nuestras vidas, en cuanto a lo deportivo se refiere.

Ricardo Gareca sorprendió, dejando de lado lo tradicional en su formaciones, para realizar tres cambios que dieron resultado. Esa noche Perú alineó con Gallese en la portería; Advíncula, Ramos, Rodríguez y Trauco en la defensa. Una volante conformada por Tapia, Flores, Polo, Cueva y Farfán, dejando como único punta a Ruidíaz. 

Inició el primer tiempo, después de entonar el Himno Nacional del Perú, como jamás se había escuchado antes. Luis Advíncula a los 3′ desequilibró por derecha para sacar un zapatazo desde fuera del área y pelota al palo izquierdo de Marinovic. La Selección Peruana mostraba un dominio absoluto a los 12′, las bandas eran utilizadas constantemente para generar peligro en valla neozelandesa.

Iban 21′ y se registraba el primer tiro de esquina para Nueva Zelanda, inmediatamente después – a los 24′- una clara mano del defensa neozelandés, Winston Reid, no fue cobrada en el área rival por el árbitro francés, Clément Turpin. Se presentía que las cosas en este partido nos saldrían bien, es así que tras pelotazo de Miguel Trauco por izquierda, recepción de Christian Cueva y desequilibrio magistral se llegó al área oponente para dar un lujo de pase con la parte exterior de su pierna derecha a Jefferson Farfán, quien ‘fusiló’ al meta Stefan Marinovic. Era el golllllll peruano y se ‘caía’ el coloso de José Díaz. En ese momento se registraba un movimiento telúrico -según IGP- en todo el Cercado de la capital peruana. La imagen de la ‘foquita’ celebrando entre lágrimas besando la camiseta del capitán, Paolo Guerrero, seguramente perdurará en la retina de la mayoría de peruanos. 

Todo el Perú lo gritaba, el hincha nacional se sacaba una ‘pesada mochila’ de encima. Era el inicio del cambio, el final de la era de la ‘calculadora’. Todo era más creíble, se ‘palpaba’ el triunfo. ‘Olíamos’ a confianza y se ‘respiraba’ felicidad. Sin dudarlo, el momento más emocionante de este humilde redactor.

El sueño de Rusia 2018 se estaba cumpliendo, cuando nos dimos cuenta que a los 41′ casi llega el segundo de Farfán. Los periodistas e hinchas lloraban de emoción, Las personas se abrazaban en un momento interminable. Es difícil describir ese momento exactamente.  Solo el fútbol puede hacer posible que un pueblo, que normalmente sufre de absurdas desigualdades, se una emocionado. El más pudiente entrelazado y confundido en lágrimas con el vendedor de ‘canchita’ y ‘chifles’ en el estadio.

Comenzaba el segundo tiempo y Nueva Zelanda proponía ir con todo en busca del empate, vale reconocer que hubo momentos que pasamos ciertos apremios bien controlados por la defensa peruana, en especial el portero ‘Piero’ Gallese, quien resolvió muy bien las pocas que le tocó responder.

El artillero neozelandés Chris Wood ingresó (2′) para darle mayor presencia en la delantera visitante.  A los cinco minutos un cabezazo del Wood puso en vilo el arco local, sin embargo la jugada estuvo anulada por posición adelantada. A los 13′ entró el jugador rival de ascendencia chilena, Marco Rojas y un minuto más tarde Nueva Zelanda tuvo un tiro libre. Se jugaban 16′ y el sueño de clasificación luego de 36 años se hacía más real, pero a los 16′ un contragolpe peligroso de los ‘Kiwis’ avisaban nuevamente.

La confirmación de saberse en un mundial llegó a los 20′ tras tiro de esquina efectuado por Christian Cueva entre la tribuna Sur y Occidente del Nacional, luego de un rebote de un defensor oceánico la pelota le queda precisa para que Christian Ramos anote haciendo feliz a su hijo -hincha del hombre araña- y a toda una nación extasiada.

Posteriormente al segundo gol de Perú, el director técnico entendió que se deberían realizar cambios Yotún por Ruidíaz (21′), Carrillo por Polo (27′), Zela por Cueva (40′). La única desinteligencia defensiva en la Selección Peruana ocurrió a los 45′, cuando Carrillo erra un pase y Wood ‘agarra’ una defensa mal ‘parada’, sin embargo define mal tras pronta salida de Gallese.

El árbitro Turpin a los 48′ señalaba el final del partido. Todos aquí llorando de emoción frustrada durante 36 años. Se acababa el suplicio de esperar para ver cantar nuestro hermoso Himno Nacional en una en una Copa del Mundo.

Nos llegaba un mensaje de Whatsapp desde la Ciudad Blanca, y el compañero, colega y hermano definía así el día siguiente al sueño hecho realidad: “¿Han visto esas películas en donde se repite el mismo día? Así eran para todos los peruanos vivir las eliminatorias, una y otra vez se renovaba la ilusión pero no alcanzaba para despertar en el día en que fuéramos al mundial. Hoy despertamos en ese nuevo día con la certeza de que se hicieron las cosas bien, hoy despertamos alegría en el corazón. Nos vamos al mundial”.

Este triunfo magnífico nos devuelve la confianza y alegría de sentirnos ganadores en algo, de que unidos sí es posible. Quizás como sociedad nos falte mucho aún, pero esta campaña gestada por Ricardo Gareca y su equipo de trabajo, dirigentes y trabajadores de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) hace que nuevas generaciones crezcan con la autoestima ‘futbolera’ elevada. Gracias por tanto, muchachos. El Perú es Cosa Seria.

Nos vemos en Rusia…

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Periodista y apasionado del fútbol. Seriedad en la información. Director periodístico y cofundador de Revista Cosa Seria.

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